Convertí nuestra amistad en un laberinto,
en un rompecabezas,
y ahora no soy capaz de encontrar
ni la salida ni la pieza,
estoy inmerso en un dilema constante,
un problema irresoluble,
un cuento inacabable,
me encuentro en un cruce de caminos
perdido sin saber la dirección
de tu selva exuberante,
ma hallo sumergido en tu lago
sin encontrar tu oxígeno,
me siento ahogado por no verte
ni escucharte, sentirte un instante
en la profundidad de tu mirada
y en la hondura de tu palabra.
Santa Marta 15 de mayo de 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario