Te mentí, te rechacé, te insulté,
calumnié tu persona,
como un trapo te traté,
te perjudiqué, te descontrolé,
te herí violentamente
con incomprensibles palabras,
enmudecí tu canto,
perdí todo mi encanto,
fui exageradamente duro,
cruel, irracional,
deshonesto e injusto,
te hice perder tu tiempo,
tu alegría, tu vitalidad,
te traicioné, te confundí,
me confundí, me perdí, te perdí,
fui extremadamente radical y extraño,
raro en mi comportamiento
y en mis maneras de expresarte mi llanto,
mi lamento que al final fue tu lamento,
mi talento se transformó de inmediato
en absurdas ideas, en maquinaciones
irreverentes y desprestigiantes
totalmente sinsentido,
siento haberte perdido
y no haberte correspondido
con la misma gratitud,
lealtad y entrega.
Santa Marta 28 de junio de 2007
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