Viajar y conocer gente,
disfrutar de la Navidad,
divertirte, sólo querías eso,
meditar sobre nuestros encuentros,
sobre mí, sobre nuestro futuro juntos,
sobre ti, sobre como nos iría juntos,
sobre si serías capaz de soportarme
en la distancia del tiempo,
meditabas también sobre tu compañero,
sobre si yo sería capaz de ser mejor amigo,
sobre si yo sería capaz de cambiar de vida,
sobre si sabría escapar de mis rutinas y manías,
meditabas sobre tus maletas,
sobre lo que llevabas en ellas,
sobre as malas, como tú en tu idioma las llamabas,
y como destino que no quiere la suerte
desaparecen de tu vida como desaparecí yo,
de un soplo alejado de tu compañía.
Viajar y conocer nuevas culturas,
eso es lo que yo quería en aquellos momentos,
y conocerte fue como abrir las puertas de mi mente,
y ya sabes como son las puertas,
unas veces se abren y otras se cierran,
y me encerré yo mismo en un laberinto extraño
de ideas irracionales, donde yo ya no era Javi,
y era la enfermedad del experimento de mi madre.
Santa Marta 2 septiembre de 2010